Qué sucede si nos pica una oruga procesionaria y qué hacer
La llegada de la primavera acelera la aparición de la oruga procesionaria.
El principal foco de procesionaria se concentra en las plantaciones de pinos, abetos y cedros.
Lo más característico, aparte de su color naranja negruzco, es que se mueven en fila, unas detrás de otras. Esto es un mecanismo de defensa contra los pájaros, que ven algo alargado que confunden con ramas.
Su cuerpo está recubierto de pelos (unos 500.000 tricomas), una especie de dardos o flechas envenenadas que recubren su cuerpo y sueltan cuando se sienten amenazadas.
Los tricomas se desprenden con suma facilidad y se dispersan por el aire, lo que hace que no sea necesario tocarlas para sufrir sus efectos. Al entrar en contacto con la piel, liberan unas toxinas que provocan una reacción alérgica.
El contacto con una de ellas produce dermatitis, lesiones oculares y reacciones alérgicas o urticaria (como sarpullidos), erupciones e, incluso, problemas respiratorios.
La reacción alérgica es en forma de granitos, con inflamación de la zona, rojeces, que producen picor y escozor.
En este caso lo primero que hay que hacer es aplicar hielo.
Sólo es necesario acudir al médico cuando se producen abones o hay algún tipo de malestar o hinchazón en cuello o cara. En estos casos, lo normal es que el médico suministre Urbasón al paciente.
La reacción alérgica aparece inmediatamente al contacto con la piel. Y desaparece, en condiciones normales y con una rápida aplicación del tratamiento, en uno o dos días.
Hay que tener especial cuidado con los perros. Se suelen sentir atraídos por la oruga procesionaria y no dudan en lamerla y metérsela en la boca.
El perro que ha sido intoxicado por la oruga se muestra muy inquieto, con salivación de manera desproporcionada, la lengua hinchada, se roza el morro con las patas, intenta beber agua y no puede...
Con solo olfatearla o lamerla podría causar una necrosis de parte de la lengua.
Si la infección llega a la laringe puede morir por asfixia.
En caso de que su mascota resulte intoxicado por una oruga procesionaria, debe lavarle inmediatamente la boca con agua templada, lo que no excluye que acuda con la mayor celeridad al veterinario.
El médico suministrará a la mascota corticoides en vena que frenarán las secuelas.
Si no se le lleva urgentemente, la inflamación de la lengua bajará, pero probablemente se le necrosará el tejido afectado.