Maribel escribió:
Sobre este tema he recabado en varias ocasiones la opinión de la Junta Rectora, pero no he obtenido respuesta. ¿no leen el foro?, ¿no quieren comprometerse con este tema? ¿me han contestado a nivel particular y no sé que es de la Junta?. . . .
Desde mi punto de vista, dado el punto procesal en que se encuentra existen tres posibilidades básicas:
- Que los residentes en Tres Cantos paguemos de nuestro bolsillo la indemnización a estos señores. Esta es la opción más equitativa, pagaríamos todos en Tres Cantos e incluso Colmenar Viejo y la Comunidad de Madrid (las tres partes condenadas) tendrían que participar. Probablemente es la opción preferida por los propietarios (coge el dinero y corre, que parece buena idea con la que está cayendo).
- Recalificar la zona que, al fin y al cabo, fue privada de su calificación previa de forma completamente espuria. Tendría el efecto del daño en el entorno que preocupa a muchos y estaría especialmente afectada nuestra urbanización por su proximidad. Es difícil saber si el efecto neto sería positivo o negativo: tendría partes negativas y partes positivas, pero lo que está claro es que nuestro entorno cambiaría de forma notable.
- Negociar una permuta con los propietarios. Aquí de nuevo tendrían que intervenir Colmenar Viejo y la Comunidad de Madrid, es decir, la permuta no tiene por qué ser en Tres Cantos.
Las tres posibilidades anteriores no se excluyen, cabe una mezcla.
Lo que me parece claro es que estamos en una situación de la que no existe buena salida. ¿Tiene alguien información de qué negociaciones se están manteniendo con los propietarios y quién las está llevando a cabo? A mí, lo que siempre me ha preocupado es que Tres Cantos acabe pagando exclusivamente lo que esencialmente fue una alcaldada, una alcaldada perpetrada por el alcalde de Colmenar Viejo entonces. Y más me preocupa que, si existe recalificación y el impacto sobre Soto es negativo, volvemos a encontrarnos con una situación en que el Ayuntamiento se beneficia (más ingresos por tasas e impuestos) y Soto paga.
Pero de lo que no estoy seguro de que el impacto sobre Soto fuera netamente negativo: depende de los detalles. Estamos muy aislados de Tres Cantos, el polígono industrial se dispuso como a mala idea. Somos pocos y tenemos una casuística particular. Más habitantes en esta zona podrían dar más peso a nuestros intereses (transporte, conexiones, seguridad, etc.). O no. Ése es el problema: no sabemos cuánto de malo es lo malo ni cuánto de bueno es lo bueno.